Los Pastores confiando en Dios y caminando en la palabra que les había dado, iniciaron esta obra con 1 millón de pesos, dinero que para muchos no es nada y menos cuando se piensa en algo tan grande como lo que se ve hoy, pero a partir de ahí se empieza a ver el respaldo de Dios, y poco a poco los recursos fueron dados y hoy después de un año el sostenimiento de la iglesia ha sido un verdadero milagro, la obra en Bogotá se ha consolidado durante este año y camina en la palabra para ensancharse.
El domingo muy temprano, miles se preparaban para la gran celebración al lado de sus pastores. El servicio inició con la oración del pastor David Vargas, quien dirigió al pueblo en acción de gracias por ver la mano de Dios durante este año. La alegría se apoderaba de las miles de almas que con cantos y Júbilo demostraban el gozo de pertenecer a esta obra, la palabra dada por el Pastor Pablo fue ¨Ensancha¨, basada en Isaías 54:2-14; este mensaje retó a la multitud para crecer y extender su territorio a mano derecha y a mano izquierda por todo Colombia.
El domingo se asumió el gran reto, y continua sus pasos con solidez y este nuevo año que inicia será mayor la bendición y el ensanchamiento de la obra.
“ Dios me llevó a Bogotá a oler a oveja ”, éstas fueron las palabras expresadas muchas veces por el Pastor Pablo mientras viajaba a algunos de los servicios en Pereira, es por eso que la sede principal, y las sedes de Santa Rosa, La Virginia y Cartago, hoy Le desean un feliz aniversario a la Misión de restauración en Bogotá y agradecen porque desde su fundación se ha tenido al Pastor Pablo más cerca de sus ovejas.