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Ser un joven diferente hoy, en medio de una sociedad corrupta, inmoral, amadora de si misma, en sí ya es difícil, pero cuando a eso añades que has escogido vivir para Dios las cosas se vuelven color de hormiga.
Pareciera que aquellos que deciden agradar a Dios con sus vidas, proviniéran de otro planeta, pero aunque la Biblia lo enseña así, realmente los que no saben como vivir son lo que están presos de tantos vicios que el mundo ofrece.
“Yo les he entregado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”. Juan 17:14 NVI
Y es que cuando la Biblia habla del mundo, se está refiriendo al sistema que mueve el mundo “El Pecado”. Pues es esa misma esencia la que hace que muchas de las cosas que los jóvenes hoy experimenten, conlleven a alejarlos cada día más de Dios y del plan de bendición que Él tiene para cada joven. Ser diferente y vivir para Dios, definitivamente significa no ser de este mundo, y aunque no parezcan marcianos con tres ojos o con antenitas, si hay una gran diferencia entre los que deciden vivir para Dios y los que no, y esa diferencia es interna; tienen a Jesucristo y al Espíritu Santo morando en sus corazones. Por eso antes de fornicar, fumar, drogarse o participar de cualquier locura que para los jóvenes hoy son normales, haces un alto y el que habita |
en ti, te mostrará una mejor alternativa para vivir a plenitud la juventud, tu vigor, tu alegría, realmente te llevará a vivir plenamente sin nada que te ate. En la calle seguramente has visto jóvenes destruidos en medio de cualquier vicio, como quiera que se llame allá afuera. Los casos de drogadicción, tabaquismo, abortos, madres solteras, sicariato, homosexualismo, aumentan exponencialmente cada minuto, y aunque digan que viven la vida, sin nada que se interponga, realmente no tienen vida, cuando quedan a solas después de que la fiesta o la diversión termina, la soledad y la depresión tocan a la puerta, las estadísticas de suicidios en jóvenes son alarmantes.
Hubo un joven llamado Caleb, un joven que decidió ser diferente, y aunque el resto de sus compañeros que también fueron escogidos para vivir la vida en la tierra prometida, al encontrar gigantes en el camino, la gran mayoría salió corriendo, y aún de sus bocas salieron quejas y murmuraciones que apagaron la fe de todo un pueblo. Pero en Caleb había algo diferente, el creía que Dios estaba de su lado y vivía de |
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de su lado y vivía de manera diferente.
“Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.
Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.” Num 13:30-31.
Caleb se atrevió aún a callar a aquellos que se levantaron a apagar su fe, hoy haz tu eso mismo, calla las voces de aquellos que te cuestionan por ser diferente. Pues hay una promesa para aquellos en quienes opera otro espíritu.
“Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.” Num 14:24
Lo que sueñes y donde pongas el pie si opera en ti un espíritu diferente, Dios te lo concederá. Atrévete a unirte a este grupo selecto que viven para Dios. |
Son jóvenes diferente porque saben lo que quieren, son diferentes porque no viven como el mundo enseña, viven como Dios en su Palabra les enseña, no son reprimidos, disfrutan de la vida y la viven en el tiempo como aquel que la creó lo ha planeado. Ríen, lloran, gritan, juegan, pero sobretodo viven plenamente sin nada que los acuse, con la frente en alto, confiados como un niño en los brazos de su padre, porque saben que Dios los cuida. Son gigantes, porque saben que no hay problema al que no puedan hacer frente, pues Dios está entre los que les ayudan. Sueñan porque saben que la mano de su creador todo aquello que le pidan conforme a su voluntad será concedido. Viven como príncipes y princesas porque son hijos del rey. Quien no quiere ser diferente así, con la confianza que no está solo, con la esperanza de vivir una eternidad de paz y gozo en la presencia de Dios. Eres diferente porque no eres de este mundo, tu nacionalidad está en los cielos y allí tienes una morada que el mismo Jesucristo te está preparando.
“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.” Juan 14:2
Eres diferente, alégrate de serlo. |
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