Junio - Julio de 2010
     
a
a
a
a
a
a
aa
a
a
a
a
a
Una Voz que deja Huella
La Verdadera Adoración
Empresarios del Cielo
Proyecto Nehemías

A continuación los lectores confirmaran una vez más que lo que es IMPOSIBLE PARA EL HOMBRE ES POSIBLE PARA DIOS.

María del Pilar Prada:
Quiero contar mi testimonio a través de esta página porque sé que con ello muchos podrán ser bendecidos y su fe se acrecentará después de ver lo que Dios hizo en mí.
Llegué a la ciudad de Pereira acompañada de mi familia, mi esposo y mis dos hijos en Diciembre de 2009; somos del Huila y vinimos porque creímos que en esta ciudad nuestros sueños empresariales se harían realidad.
En nuestra ciudad nos congregábamos en una iglesia cristiana pequeña y un pastor de allá nos recomendó que al venir a Pereira buscáramos la Misión de restauración, y lo hicimos a partir del mes de enero ya que estábamos pensando primeramente en nuestras metas personales y empresariales. En Enero empezamos a asistir los jueves y los domingos a la iglesia del Pastor Pablo Portela, para ese entonces yo ya estaba presentando síntomas de enfermedad pero no me había alarmado mucho, solo hasta

que empecé a notar que uno de mis senos crecía y era más grande que el otro. Es ahí donde decido hacerme unos exámenes y voy acompañada de mi esposo a Rádialos Asociados. Inmediatamente me hicieron el examen el médico me dijo que aunque los resultados se entregaban tres días después, mi caso era diferente porque no tenía duda de que yo tenía cáncer de mama, que los dos tumores que me había encontrado eran malignos, el primero de 13.9 milímetros y el segundo de 9.4 milímetros.

La noticia nos golpeó bastante, todos nuestros sueños los vimos acabados, pensaba en mi esposo y en mis dos hijos, sentía que me iba a morir y más aun cuando ya algunas mujeres de mi familia habían fallecido en manos del terrible cáncer de seno, mi enfermedad era hereditaria, no había ni una luz de esperanza sabiendo que mis familiares habían muerto, ¿qué me llevaría a mí a creer que conmigo no sucedería igual?
Pero esa luz de esperanza que no veía por mi tristeza la encendió Jesús cuando me recordó el sacrificio que hizo por mí en la cruz y que yo estaba en una iglesia donde sucedían Milagros. Muchas veces sentada en esa silla verde en el auditorio de la Misión de Restauración mientras solo observaba los testimonios que daban en la tarima, los cuales había cuestionado en mi corazón, y no puedo negar que dudaba de lo que allí sucedía, ahora era el momento para desafiar eso que sentía y pedirle a Dios que me permitiera vivir el Milagro en mi cuerpo.

JUEVES 18 DE FEBRERO: Ese día fue inolvidable, ya con el dictamen médico y pensando en empezar las quimioterapias , asistí con tanta fe a mi iglesia y cuál fue la sorpresa cuando el Pastor en medio de la adoración dice que hay una mujer con cáncer de seno y que Dios la está sanando.

Subí a la tarima tomando esa palabra y el pastor me dice que vuelva a tomarme los exámenes porque Dios me ha sanado y los médicos confirmarían el milagro.

MARZO 2 DE 2010: DE NUEVO EN RADIOLOGOS: le dije al médico lo que el Pastor Pablo me había dicho, entonces me dijo que respetaba lo que yo le decía pero que no entendía cómo me iba a someter a algo tan doloroso.
Cuando repitió el examen se demoró más de una hora, sacó varias muestras pero no encontró nada aunque insistía buscando el tumor, entonces le dije es que yo voy a una iglesia de Milagros y no busque más que ya Dios obró en mi, a lo que la enfermera corroboró que si que en la iglesia donde yo asistía sucedían estas cosas.

MARZO 8 DE 2010: REGRESO POR LOS RESULTADOS
Ese día fui acompañada de mi esposo ansiosa por saber y confirmar lo que Dios había hecho, pero en el momento que me entregaron los resultados no fui capaz de leerlos y fue mi esposo quien los leyó y empezó a llorar de la felicidad, ya no estaban las células cancerosas el resultado era negativo para el carcinoma ductal.
Regresamos a la iglesia y durante un Jueves de Milagros como muchos lo saben, subí a la plataforma de la iglesia para contarles a todos lo que Dios había hecho y avergonzar al diablo porque cuando creyó tenerme en sus manos, Dios intervino de una forma sobrenatural rescatándome y salvándome.
Mi esposo y yo le damos gracias a Dios por habernos traído a Pereira y por tenernos en esta iglesia, a lo mejor si nos hubiéramos quedado en el Huila estaríamos asistiendo quién sabe en cuantas quimioterapias o a lo mejor con nuestro hogar destruido.
Invito a todas las personas a que se hagan el reto de creer en los milagros, Dios lo hizo en mi vida aun cuando yo dudaba.
Recuerden que Satanás está para hurtar, matar y destruir, pero Jesús quiere darte vida y vida en abundancia, no pierdas esta oportunidad. Se tú también la EVIDENCIA DEL PODER DE DIOS.